sentí una mordida fatal
en mi cuello en la yugular
mi sangre corre ya
por todo el piso...

veo a mi cuerpo fallecer
en los colmillos de otro ser
que se ve igual que yo
pero está vivo...

me elevo al cielo empiezo a ver
mi vida lleno de placer
amores que sentí y también odio...

llegando al cielo al fin sabré
si dios es un perro también
si ladra como yo
y si pelea muy bien
con otros dioses que
se pongan bravos sin saber por qué.
  

el amor me llenó la cama
de arandelas y tachuelas
me operé de este bandoneón
con anestesia local
entonces engordé de ideas
y ahora hago ayuno de bocho
encima me enamoré
y engordó mi corazón también

se me divorciaron las mesitas de luz
por ser revelde no hay negocio
ay, que dios boludo
se pinchó en la mitad
se hizo el canchero con milagros

vestite pebeta
que te llevo a pasear
esta noche paqueta
nos vuelve a nesar
viste pebeta
te llevo a pasear
esta noche

tus penas son una cajita musical
que se oxidó
carnaval de los picaflores
maquillaje y bombachita
aquelarre de presidentes
un ratito cada uno
la azafata vuelve a ser
la que trae el perfume y el pedal

gudbai, dubai. gudbai, lenin.

data

Mi foto
«pasa que los cronopios no quieren tener hijos, porque lo primero que hace un cronopio recién nacido es insultar groseramente a su padre, en quien oscuramente ve la acumulación de desdichas que un día serán las suyas. dadas éstas razones, los cronopios acuden a los famas para que fecunden a sus mujeres, cosa que los famas están siempre dispuestos a hacer por tratarse de seres libidinosos. creen además que en ésta forma irán minando la superioridad de los cronopios, pero se equivocan torpemente pues los cronopios educan a sus hijos a su manera, y en pocas semanas les quitan toda semejanza con los famas». de «historias de cronopios y de famas» por julio cortázar © 1962.

¡hazte flan!